
Veo a lo lejos a un antiguo profesor, me daba filosofía. Recuerdo que era un raro que nunca utilizaba ningún medio de transporte. Intento escabullirme y que no me vea. Demasiado tarde. Me ha visto. Viene directo. ¿Cómo se llamaba este tío?
P: Anda!! Hola!! Cuánto tiempo, qué es de tu vida?
C.S: Ah, hola hola. Pues nada.. lo de siempre.
P: Ay los antiguos alumnos no queréis saber nada de los profesores..de ti me acuerdo bien. Te pillé copiando en COU. ¿Recuerdas?
C.S: Jaja, sí, sí que me acuerdo. Fue con Kant, no lo soportaba.
P: Estabas sentada en la primera fila y tenías toda la mesa llena de chuletas, qué cara!
C.S: Ya..
P: Lo recuerdo bien porque cuando te eché de clase no replicaste, ni lloraste, te levantaste muy digna y te fuiste.
P: Y a qué te dedicas?
C.S: Estudio oposiciones, hago chuletas. Es broma, por supuesto. También soy enfermera.
P: Ah, fíjate qué bien. Me sorprende, sinceramente, siempre pensé que acabarías muerta o en la cárcel.
C.S: ¿¿Perdón??
P: La verdulería familiar bien, ¿no? A ver si un día me acerco y le compro algo a tus padres, hace tiempo que no voy. Venga, hasta luego!
Me he quedado traspuesta. Se ha tenido que equivocar de persona, vale que copiaba en el instituto, pero mis padres NO tienen una verdulería...
¡Muerta o en la cárcel!




